Se mostraron tanto aspectos positivos, como negativos.
Se habló de los dibujos animados, y de su posibilidad educativa, si bien es verdad que hay dibujos que persiguen un fin educativo, pero no estoy segura de que lo consigan en la medida que se lo proponen. Muchas familias ponen a sus hijos pequeños frente a al televisor para tenerlos entretenidos durante un tiempo, y los niños ven programas como Dora la exploradora, que claramente busca en cada uno de sus episodios transmitir valores como el de la amistad o conocimientos, por ejemplo de inglés.
Como bien compartió un compañero de clase, los niños que voluntariamente esos dibujos, lo hacen con un fin lúdico, y no de aprendizaje, pero siempre se aprende, hasta sin querer o sin darse cuenta. Por tanto todo tiene un valor educativo directo o indirecto, por ello debemos cuidar que queremos que los niños y niñas vean en la tele, porque de todo se aprende, y viendo Dora la exploradora a lo mejor no hablan inglés, pero si aprenden otras cosas.
Por otro lado el cine, las películas como herramienta de enseñanza. Decir "voy a poner una película" en una clase de adolescentes es como si para ellos dijeran "podéis hacer lo que queráis porque no voy a dar clase y la película no va a entrar en el examen".
Para evitar esto, y que de verdad las películas se utilicen como recurso educativo, de vez en cuando, lo primero es cambiar la mentalidad de la comunidad educativa de que lo más importante es al nota del examen.
Lo segundo que algunos profesores no utilicen las películas como manera de rellenar horas de clase que no saben a que dedicar porque se acabó el temario.
Y por último que sean películas relacionadas con los temas dados en clase, o con situaciones en las que los alumnos estén interesados.
Como bien expusieron los compañeros, un película es un material más, con el que si queremos trabajar, se debe preparar una introducción y unas actividades relacionadas, que no tienen porque ser rellenar una ficha "absurda" sobre el argumento, si no que puede ser más productivo charlar sobre los sentimientos del protagonista, o realizar la ruta de los países que aparecen en la película (en un mural).
En definitiva todo tiene un valor educativo, pero siempre hay que saber buscar los temas que queremos enseñar, y para ello es necesaria la supervisión y preparación de las programaciones y actividades.

